Pedro Roque

Montijo (Badajoz), 1963. Licenciado en Bellas Artes Facultad de S. Isabel de Hungría. Diplomado en Pintura. Diplomado en Restauración de Obras de Arte. Tercer ciclo en las Universidades de Sevilla y Salamanca. Profesor de Didáctica de la Expresión Plástica (Universidad de Cádiz). Catedrático de Dibujo (Madrid,). Jefe del Departamento de Dibujo en IES Bioclimático de Badajoz (ESPAÑA).

 

 

 

series actuales

-"Trazadores"

-"De Alqueva a Ponte Ajuda"

-"Al Islam"

-Obras Recientes

 

muestra 1977_2004

 

"Nadie fuera del Arte..."

El Arte es un lenguaje complejo mediante el cual, en mayor o menor medida, todos nos comunicamos . La reelaboración personal de lo que percibimos, constituye el núcleo de la manifestación artística, y su posterior exteriorización, no necesariamente con intenciones comunicativas, es sólo la respuesta a la necesidad de materializar nuestras vivencias emocionales y sensitivas.
El Arte es algo consustancial al hombre, como lo es la razón o la fantasía, y como cualquier otra característica humana se manifiesta con diferente intensidad en cada una de las personas.
Los artistas serían aquellos que de forma expresa concentran su esfuerzo en cultivar y desarrollar este rasgo humano, pero de ningún modo los únicos depositarios de un "don innato" reservado a una minoría agraciada. Esfuerzo, estudio, trabajo, disciplina, rigor… voluntad y determinación, además de la dosis de humildad necesaria para acceder al conocimiento, son ese "toque Divino" al que "ab aeterno" se invoca como causa de tal prodigio. Es fundamental que esto se asuma sin reservas, necesario para que la creencia de que la capacidad artística está inmersa en el reino de la ciencia infusa y el culto excesivo a la "improvisación de la nada" y la "ocurrencia nunca vista" como único valor no depare en la devaluación progresiva de lo que, como toda actividad humana, se ha alcanzado con la suma de múltiples aportaciones producto de la dedicación de ilustres antecesores.
Nadie está excluido, el Arte se aprende, se desarrolla, se fomenta como cualquier otra potencialidad del hombre, y en la misma medida se disfruta de sus esencias.
Nadie está fuera del Arte si orienta su anhelo hacia el reforzamiento de las estructuras mentales y los recursos materiales como sustento de la vivencia artística, siendo esto último además de medio, generador de estímulo y catalizador de nuevas propuestas y planteamientos. La actuación sistemática y autocontrolada es la mejor aliada del impulso creativo y la inspiración.

De forma resumida, mis anteriores palabras expresan la filosofía con la que trato de ser coherente en mi doble condición de Profesor de Arte/Artista.
En la condición de Profesor de Arte, son ya algunos los alumnos que he tenido la fortuna de instruir desde lo más elemental, lo cual me ha dado ocasión de comprobar suficientemente que la aplicación de tales conceptos producen unos resultados sorprendentes, aún cuando muchos de estos jóvenes comenzaron su aprendizaje con el escepticismo derivado de su previo convencimiento sobre las escasas o nulas "dotes naturales" que les asistían; tras constatar su decidido interés por aprender, he de resaltar la facilidad con que el alumno supera sus aprendidos prejuicios y, no sin dedicación, se sumerge en este fascinante océano de satisfacción incompleta y dulce sufrimiento que perpetuamente acompaña al "Trabajador del Arte". En la actualidad, un número considerable de estos alumnos, continua esta actividad en las distintas áreas del Arte, como profesionales de la pintura, el diseño, la arquitectura… y, ¿cómo no?, también de la docencia.
En mi condición de artista, siendo cierto que desde mi infancia fui de los favorecidos por la falsa teoría que consagra a los "nacidos con el Don", la actitud dispuesta al aprendizaje continuo, procesamiento interior y experimentación, es la característica que siempre he perseguido. En mi proyecto actual, serie "Trazadores", el espectador desempeña un importante papel. En las obras que componen la serie, quiero dar la oportunidad, provocar, estimular la capacidad del espectador para completar interiormente la obra. Mi objetivo es producir composiciones que posibiliten la derivación múltiple. Es importante en este caso tener presente los mecanismos de la percepción, y no "decir" más de lo necesario, con el fin de favorecer la aparición de un "desenlace final" a la medida de cada observador. Los trazadores son composiciones abiertas, generadores de diversas concreciones, donde la contemplación alcanza diferentes niveles de satisfacción dependiendo de la disposición y necesidades del que mira.

Pedro Roque

 

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